Ha
callado su dulce melodía
un
dulce ángel desde el firmamento,
una
aventura noble del pensamiento
que despertó en mí mil fantasías.
Y
al punto que es al que la voz vacila
yo
la pienso; tanto y tanto pienso
yo
en sus ojos, brillos de esquirlas, cielos
de
espíritus, por tanta y tanta vida.
Acerca
de lluvias sobre el gris prado,
acerca
de la risa que han perdido,
le
cantaron las púrpuras flores.
En
el fondo del alma la he buscado,
y
en versos de estaciones sin destino,
cruzando oscuro fuego a medianoche.
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