Proyectos de siglo.

Pues sí, creo que va a siendo hora de empezar a entregarme en serio al sueño aquel de ser escritor.
Y supongo que ya es la hora del mundo de empezar a entregarse en serio a su sueño, de ser mundo.


jueves, 9 de enero de 2014

Fantasía tétrica.

Te has deslizado hasta mi cuarto a través del alféizar de la ventana mientras empezaba a sonar en el reproductor la Chacona para violín y órgano de Vitali.
Un aire gélido fluye a ritmo lento en la sala.
Hoy tu sombra está más alta, más imponente, más oscura.
Tu capa te concede un aire señorial sobre la piel pálida, rugosa y muerta.
En tu boca los colmillos que se muestran entre los labios carnosos rezuman sangre y maldad. Las garras son feroces y afiladas, dispuestas para el más atroz cometido. El destello ponzoñoso de tus negros ojos claros penetra entre las sombras con la intensidad de una luna de san Juan.
Pero a mí no me engañas, al menos no en esta noche.
¿Acaso crees que no soy consciente de tu farsa, de tu adorno, de tu teatro inútil?
Apenas consigues alterar en un mínimo mi expresión.
Bostezo, y aprovechándome del desdén de ese bostezo alzo la vista y miro fijamente tu mirada.
Patética. Despreciablemente patética.
Admito que hoy te has esforzado. No has venido sin interés como la semana pasada, o agotado y casi sin fuerzas como el mes anterior.
Eres el fósil del espíritu noble de lírico corazón poético. Cantas a desafinadas carcajadas, desde una voz de sonrisa con dientes rotos,  himnos sádicos en lenguas muertas.  
Has sufrido por infinitas protestas, por las ruinas de cuanto ha existido, por los restos del despreciado, por los vestigios de una muerte horrenda.
Padeces lo indecible sabedor de  que tu causa se ha extinguido, que lo has dado todo y no te ha servido para nada, ni servirá ya nunca más.
Hoy eres tú la fuerza viva, hoy yo soy tu muro infranqueable.
La pasión del violín en el reproductor sumamente deliciosa absorbe tan por completo mis sentidos que olvido tu presencia.
Y al recobrar la cordura a mi regreso de la divina abstracción musical descubro que continúas frente a la frente mía. No te has movido un ápice. Permaneces inmutable, fijo en tu puesto. Tienes la actitud propia de un guerrero destinado al sacrificio.
¿Quieres la verdad? ¿Acaso crees merecerla? No importa. Yo te la diré.
Plata sobre fondo oscuro, ese es el color de nuestra era. Y nadie protesta, ni lo critica. Trabajan. Se ríen. A veces incluso lloran. Pero nadie dice nada. Todos callan como los demonios entre las tinieblas. El asfalto sobre la tierra. El gris sobre el verde. La piedra sobre la piedra. He ahí el nuevo arte.
Tú antes escribías. Eran versos pequeños sobre las grandes sierras, sobre los ríos de nieve tras el invierno, sobre las caricias del sol en el verano.
Ahora yacen tristes los recuerdos de felices lunas. Ahora tu imaginación se pierde entre severos epitafios. Te hurtaron las alas del poeta que escribió sobre los cielos, dejando en su lugar las férreas cadenas que contienen tus podridos brazos.
Ángel.
Mientras que ruges a la noche clamando cordura, dormido y despierto, de noche y de día; caminas bajo el negro cielo y la blanca luna. Hay días que simplemente sueñas. Sueñas.
¿Tú corazón? Nada sino un feroz y viejo lobo.  Sueñas infeliz, tú, mi gigante, sueñas.
Oyes gritos y tienes miedo, sueñas desde tu cama oxidada de hierro, sueñas.
Eres es el único de piedra. Cierras los ojos oprimido, te muerdes los labios, y sueñas. Un hilo de sangre oscura se vierte por tu pálida barbilla.
Sueñas que no estarás sólo en la condena.
Sueñas.
Los malos están llamando a tu puerta. Sueñas que algún día se acabará la tormenta.

¿Cuándo acabará la fantasía tétrica?

2 comentarios:

  1. Me gusta la música de fondo del reproductor. Y la personificación del corazón y el viejo lobo.

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  2. Ohh gracias María^^ te agradezco tu comentario :3

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