Dame
tu mano. Toma la mía. Así dos manos (¿O eran almas?), entrelazadas. Parece
poco, parece nada, y sin embargo, he ahí la plenitud, he ahí la gracia.
De tu
mano yo camino sin cansarme. De tu mano es un camino de poemas. De tu mano soy feliz,
aun cuando solamente caminamos.
Siento
mi espíritu sonreído. Siente que la nada sirve para algo más que para nada.
Siento
el éxtasis de las estrellas, a todo volumen, desde tu alma.
Consiste
en visitar tierras lejanas. Consiste en conocer a los grandes reyes del pasado.
Consiste en atravesar las ruinas de las grandes historias. Consiste en que me
des tu mano. Y yo a ti la mía. Y que el mundo se quede con nuestra mirada.
Darte
la mano y sentir todos los fuegos, cuando la calle luce de escarcha.
Darte
la mano y sufrir un bofetón que borre de mis labios la pena, dejando plasmada tu
sonrisa beata.
Darte
la mano y hacerte sentir tan única como el día aquel en que, sin conocernos todavía,
nos soñamos.
Cuando
me das tu mano, yo ya no sé qué más pedirte, ni recuerdo aquello que durante la
soledad tanto necesito. Qué más que sentir mi corazón completo, qué más
que descubrir que toman sentido mis
palabras, qué más que sentirte aquí a mi lado, qué más que pasear, por donde
sea, si es contigo y de la mano dada.
Me encanta. :)
ResponderEliminarUn saludo.
Gracias :)
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